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Propiedades y cualidades de la luz

Propiedades y cualidades de la luz

La luz es la materia prima de la fotografía, te contamos un poco sobre sus propiedades y cualidades para que se convierta en tu aliada.

Fotografía significa literalmente ‘grabar la luz’, sin ella nos sería imposible capturar una imagen. De allí la importancia de comprender sus propiedades y cualidades con el fin de determinar el tipo de fotografía que quieres y cómo manejar tú cámara para tomarla. 

En este articulo te damos una breve introducción a la luz para que te familiarices con sus características y se convierta en una aliada de tus fotografías.

Propiedades de la luz

Luz absorbida

Dependiendo de las cualidades presentes en un objeto se absorberá mayor o menor cantidad de ondas lumínicas. En el caso de los objetos de color blanco, la luz se reflejará, mientras que en un objeto de color negro la luz será absorbida. Cuando hay un objeto de color lo que sucede es que éste refleja el color que percibimos y absorbe todos lo demás.

Luz reflejada

la reflexión sucede cuando un halo de luz rebota en otra dirección después de chocar contra un elemento. Hay dos tipos de reflexión de la luz, especular y difusa.

Especular: sucede cuando el rayo de luz incide sobre una superficie lisa. El ángulo de reflexión que se va a generar es el mismo de incidencia, sólo que en sentido contrario. La luz no cambia su dureza.Las sombras producidas en la reflexión directa son más intensas y se genera mayor contraste.

Difusa: Cuando la superficie contra la cual se refleja la luz contiene texturas (madera, pared), la reflexión es suave. La luz se convierte en difusa y pierde su dureza original.La reflexión difusa es más útil cuando se tiene una fuerte luz principal y se quiere generar una luz de relleno para disminuir sombras.

Luz transmitida

Esto sucede cuando las ondas de luz atraviesan una superficie. Hay tres tipo de transmisión: directa, difusa y selectiva.

Directa: cuando la luz atraviesa un elemento sin cambiar de dirección o disminuir su calidad. Un ejemplo sería cuando la luz pasa un cristal. La luz en este caso es fuerte.

Difusa: sucede cuando la luz atraviesa un objeto con textura, en este caso la luz toma diferentes direcciones y se dispersa. Esta luz es suave y genera poco contraste.

Selectiva: ocurre cuando la luz atraviesa un objeto de color, haciendo que sólo un color determinado sea transmitido y que los otros sean absorbidos.

Cualidades de la luz

Calidad

tiene relación con el tamaño de la fuente que emite la luz y el del objeto que estamos fotografiando. Esto determina que las sombras que aparecen sean suaves o estén marcadas. Por este motivo, es importante que entendamos los tipos de luz.

Luz dura: sucede cuando el tamaño de la fuente de luz es pequeño comparado con el objeto a fotografiar. Esto genera sombras marcadas, al igual que un contraste más fuerte entre las zonas iluminadas y las zonas en sombra. Cuando la luz es dura se puede alcanzar un elevado nivel de detalle. La luz dura también es posible cuando la fuente de luz está más lejos del objeto a fotografiar.

Luz suave: sucede cuando la fuente de luz es más grande que el objeto fotografiado o cuando se refleja sobre una superficie amplia. Este tipo de luz crea sombras poco marcadas, lo cual da menos nivel de detalle en la imagen. Además de ello, los colores se suavizan y se vuelven más agradables al reducir la carga dramática de la imagen. La luz suave también se da cuando la distancia entre el objeto y la fuente de luz es más corta.

Color o temperatura

Como explicamos anteriormente, cuando la luz choca contra un objeto parte de su energía es absorbida, mientras que otra parte es reflejada. Las ondas reflejadas son percibidas por nuestros ojos y procesadas por nuestro cerebro, lo cual nos permite determinar el color del objeto según la longitud de onda reflejada. 

Por este motivo, es necesario hablar del concepto de temperatura de color, el cual nos indica el color de la luz emitida por una fuente entre el rojo (cálido) y el azul (frio). La unidad de medida de la luz es el Kelvin (k), el cual nos permite determinar en qué medida la luz blanca se ha desviado hacia el rojo o el azul en función de la temperatura alcanzada por el objeto que la emite.

En nuestras cámaras podemos compensar la temperatura de color haciendo uso del balance de blancos o también durante el proceso de revelando de archivos RAW.

Dirección

Lo primero que se debe hacer en este caso es determinar el origen de la luz, sus trayectorias y su relación con el objeto que vamos a fotografiar. Dependiendo del ángulo de la luz es posible reforzar o suavizar el volumen, el color y la forma del objeto. Hay cinco formas de iluminación:

Luz frontal: este tipo de luz está frente al objeto. Permite realzar los colores, pero reduce el volumen, la textura y las sombras del mismo.

Luz trasera: también conocida como contraluz, está detrás del objeto. Este tipo de luz acentúa las sombras y define el contorno de los objetos, pero atenúa los colores. Este tipo de luz es ideal para manejar siluetas.

Luz lateral: este tipo de luz genera contraste, volumen y profundidad en los objetos y las texturas, ya que se alargan las sombras. Mientras que los detalles son un poco menos claros.

Luz cenital: la luz viene desde arriba, lo cual contrasta las zonas de sombra e iluminación. También permite separar los objetos situados en el primer plano del fondo.

Luz nadir: es opuesta a la luz cenital, es decir que ilumina desde abajo.

Una forma muy sencilla de entender la dirección de la luz y su relación con el objeto a fotografiar es por medio del Reloj de Millerson. Este método de iluminación es utilizado para lograr una iluminación adecuada dentro de una escena según la ubicación de las fuentes de luz. En el caso de fotografía en exteriores debes identificar la fuente de la luz y ilumina a tu objeto, en cambio cuando trabajas con iluminación de estudio tienes la oportunidad de crear un tipo de iluminación específico para tú fotografía. 

Reloj de Millerson
Intensidad

Nos indica la cantidad de la luz que hay, lo cual nos permite exponer correctamente nuestra fotografía. Cuando hay subexposición sucede cuando no hay suficiente luz en la imagen, lo cual provoca una pérdida de información en la zona de tonos claros.

Por otro lado, cuando hay sobreexposición es porque hay exceso de luz en la fotografía, lo cual se puede solucionar reduciendo la sensibilidad, cerrando más el diafragma o incrementando la velocidad de obturación.


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