fbpx

Qué es y cómo se usa el Balance de Blancos

En este artículo te explicamos qué es el balance de blancos, para qué sirve y cuáles son las opciones de configuración y edición que tienes disponibles.

Nuestros ojos tienen la capacidad de compensar la diferencia de colores en la luz, pero nuestra cámara no puede hacerlo de igual manera, y por eso en muchas ocasiones te habrás topado con que has disparado una fotografía y te ha salido de un tono muy diferente a lo que tus ojos estaban viendo en realidad.

Por este motivo, es importante que conozcas la herramienta de balance de blancos, la cual te permitirá captar la temperatura de color y capturar las mejores fotografías.

Qué es el balance de blancos

El balance de blancos (White Balance, WB) es un control de la cámara que sirve para equilibrar los niveles de los colores básicos rojo, verde y azul (RGB) con el objeto de que la parte más brillante de la imagen aparezca como color blanco, y la menos brillante como negro.

Si realizamos el balance de blancos correctamente, esos blancos y negros serán puros (neutros) y no tendrán ninguna dominante de color. en la vida real equivale aproximadamente a la luz de las horas centrales del día o a la luz del flash, que también se considera neutra.

Para qué lo necesitamos

Los colores registrados por nuestra cámara dependen de la iluminación, y la luz que tenemos en el ambiente no es siempre la misma. Puede ser natural o artificial, y además puede tener una temperatura de color diferente, osea que puedes tener colores distintos: puede ser más fría, es decir, tender más hacia tonos azulados; o ser más cálida, es decir, tender hacia tonos amarillos, anaranjados o rojizos.

Así pues, vemos que los 3 componentes de color RGB (rojo, verde, azul) normalmente no están distribuidos de manera equilibrada. Por ejemplo, en un día nublado la luz predominante será de un tono azulado, mientras que en una habitación iluminada con bombillas incandescentes (tungsteno) predominará el rojo.

Así pues, el balance de blancos nos servirá para decirle a nuestra cámara qué temperatura de color hay en el ambiente, para que ella pueda establecer cuál es el color blanco, y ajustar a partir de él el resto de tonos de la fotografía.

Balance de blancos y la temperatura de color

Cada tipo de luz y cada momento del día, aunque no siempre sea evidente a primera vista, tiene una dominante de color, lo que también conocemos como temperatura de color. La temperatura de color se mide en grados kelvin, y se clasifican en temperaturas más cálidas (atardeceres, por ejemplo), temperaturas más frías (días nublados) o neutras (las horas intermedias del día).

El color blanco puro de establece en 5.500K, que se refiere a la luz que encontramos al mediodía. La luz con menor temperatura cambiará a tonos rojizos, mientras que la luz con temperatura más alta cambiará a tonos más azulados. Podemos ver cómo varía el color de la luz con la siguiente tabla:

Configuraciones del balance de blancos, ¿cuál usar?

Todas las cámaras digitales te van a permitir indicar por diferentes vías qué luz hay en el ambiente en el que te encuentras, para ajustar así el balance de blancos y equilibrar los colores de la toma. Podemos encontrar 4 modos de balance de blancos distintos:

Modo automático 

El modo automático puede funcionar correctamente en ciertas situaciones con luz bastante neutra, pero no será preciso cuando tengamos una iluminación diferente, que cambie a algún tono más azulado o rojizo.

Modos semiautomáticos o Presets

Estos modos configurarán el balance de blancos para ciertos ambientes específicos estándar. Así pues, nosotros le indicaremos a la cámara en cuál nos encontramos, y ella compensará la luz en base a ese preset. Cada cámara te ofrecerá unos balances diferentes, pero normalmente podemos encontrar tungsteno, fluorescente, sol, sombra, nublado, flash, entre otros.

Modo manual

El balance de blancos manual es adecuado cuando se necesita la máxima fidelidad al color o cuando queremos que los colores de la escena aparezcan como si estuviesen bajo una luz neutral o cuando queremos un tipo de temperatura de color específico. Para hacer uso del modo manual del balance de blancos de tu cámara tienes dos opciones:

Carta de grises

Muchas cámaras nos van a ofrecer la opción de indicarles manualmente qué luz hay en el ambiente, con el balance personalizado. Para ello, debemos hacer una foto sobre una superficie blanca o de color gris neutro que se encuentre en el lugar, como una pared, un folio o algún mueble. También podrías tener contigo una carta de grises que te permita hacer el ajuste según lo que estás buscando.

Kelvin

Algunas cámaras te ofrecerán la opción de ajustar manualmente los grados Kelvin de la luz que hay en el ambiente, con el propósito de compensar la iluminación que hay y ajustar todos los tonos de la toma. Es por esto que la escala de Kelvin funciona al revés de la escala presentada anteriormente. Es decir, la cámara no va a disparar a ese número Kelvin, sino que intentará equilibrar los colores que hay en el ambiente con la temperatura de color que escogiste.

¿Debe ser una fotografía siempre neutra?

Como ya lo hemos comentado en varios de nuestros artículos, no siempre seguir las reglas al pie de la letra te traerá los mejores resultados. Es decir que, no siempre un balance de blancos correcto va a ser más atractivo, de la misma manera que no siempre un balance de blancos no neutro va a ser incorrecto. 

Hay situaciones donde te interesará que tu foto tenga una dominante de color específica. Por ejemplo, en un atardecer va a ser mucho más atractivo que nuestra fotografía tenga tonos anaranjados, al igual que en una foto nocturna con un cielo estrellado puede ser más interesante que predominen los tonos azulados.

En otras ocasiones sencillamente querrás experimentar con el balance de blancos para encontrar tu propio estilo. La configuración que utilices ya dependerá de lo que quieras lograr en tus fotografías.

Balance de blancos en edición digital

El balance de blancos tiene el beneficio de que se puede cambiar por medio de la edición digital en programas como Photoshop o Lightroom.Esta herramienta es útil cuando tienes una fotografía que no quedó bien capturada y quieres arreglarla. También es útil cuando deseas experimentar con tus imágenes, pues puedes editar una fotografía con balances de blancos diferentes y comparar los resultados.

El problema es que cuando disparas con formato JPEG y otros formatos comprimidos no podrás manipular con tanta libertad la imagen, pues algunos datos de la imagen no los podrás rescatar. Mientras que si disparas en formato RAW tendrás absoluta libertad de edición al ser el negativo digital de tus fotografías.


Aprende a editar el balance de blancos de tus fotografías en nuestra taller de Laboratorio Digital: Adobe Lightroom. Más información en el siguiente enlace: