Tarjetas de memoria: ¿cuál usar?

Conoce los diferentes tipos de memorias que hay y las características que debes tener en cuenta a la hora de adquirir una.

Uno de los accesorios más importantes que debes tener para tu cámara son las tarjetas de memoria. En ellas tienes el espacio para almacenar todas tus fotografías y videos, pero muchas veces nos olvidamos de hablar de su importancia.

En este artículo te explicaremos los diferentes tipos de memorias que hay y las características que debes tener en cuenta a la hora de adquirir una. 

Tipos de memorias

Como ya sabes, existen diferentes formatos de tarjeta de memoria y se diferencian por su tamaño y por sus características técnicas. Aunque lo más relevante es que cada cámara, normalmente, solo utilizará un tipo de formato de memoria para el que ha sido diseñada. Por eso debes asegurarte de conocer qué tipo de tarjeta/s admite tu cámara antes de adquirir una. Los formatos más utilizados son:

Tarjeta SD

Security Digital es el formato más extendido que utilizan la mayoría de cámaras compactas y réflex de gama media o baja. Son ligeras y de tamaño pequeño. En cuanto a presupuesto suelen ser también las más asequibles.

Hoy día, las tarjetas SD originales casi han desaparecido y han sido reemplazadas por las especificaciones Security Digital High Capacity (SDHC) y Secure Digital Extended Capacity (SDXC) de nueva generación, duplicaron y triplicaron su rendimiento ofreciendo velocidades de lectura y escritura mucho más rápidas.

Tarjeta Micro SD

Aunque no son las más utilizadas para cámara fotográfica, puedan usarse con un adaptador de tipo SD (aunque no suele ser lo más recomendable). Son el formato ideal para dispositivos electrónicos de tamaño reducido como smartphones, tablets o cámaras deportivas.

Tarjeta CF

Antes de que existieran las tarjetas Secure Digital, las CompactFlash (CF) eran las dominadoras del mercado. Es el formato que suelen utilizar las cámaras réflex de gama alta y las cámaras de medio formato. Son las más grandes y robustas en tamaño, aunque también destacan por sus prestaciones.

Para superar las limitaciones del estándar Compact Flash, sobre todo en cuanto a la velocidad, se diseñó una nueva variante llamada CFast cuya primera especificación permitió alcanzar velocidades de hasta 300 Megabytes por segundo. Eso sí, aunque sus dimensiones físicas son muy similares a las CF originales, las tarjetas no son compatibles con las anteriores debido a las diferencias en las interfaces que utilizan. Por lo tanto, este tipo de tarjetas son de uso marginal.

Tarjeta Memory Stick

Las MS son el formato que utilizan por defecto las cámaras de la marca Sony. Hoy día podríamos decir que es un formato muy restringido, aunque Sony sigue manteniéndolo y lo utiliza en sus nuevos modelos de cámaras, que suelen contar con doble ranura para alojar dos tipos de tarjetas (las suyas y las SD).

Tarjeta Extreme Digital

Las XD son el formato de tarjeta de memoria de Olympus, que utilizan solo las cámaras de este fabricante.

Tarjeta XQD

Este formato es el que está tratando de destronar las tarjetas SD y las Compact Flash. Es sólo un poco más grande que las SD y cuenta con una construcción más sólida,  brindando más seguridad y durabilidad.Además, es capaz de ofrecer velocidades vertiginosas de transferencia de 440MB/s en lectura y  400 MB/s en la escritura.

Capacidad de almacenamiento

Las tarjetas de memoria se presentan con distintas capacidades cuyo máximo suele venir definido por el estándar que utilizan. La medida se expresa en gigabytes (GB) y las podemos encontrar de diferentes capacidades, aunque las más vendidas suelen ser las de 16 GB, 32 GB y 64 GB.

Elegir una capacidad u otra es algo que depende mucho de las necesidades del fotógrafo, sobre todo de si se dispara en formato RAW o directamente en JPEG. En la tabla comparativa de abajo puedes conocer la cantidad aproximada de fotos (en JPEG) que podrías llegar a hacer según la capacidad de tu tarjeta de memoria. Si haces tus capturas en RAW o en RAW+JPEG, ten en cuenta que necesitarás más memoria porque el RAW es un formato mucho más pesado.

Ahora bien, por hacer una pequeña guía aproximada de una cámara media en la que RAW+JPG ocupe alrededor de 25MB y grabe vídeo 1080p con baja compresión a unos 85MB/min, tendríamos:

  • 16GB:640 fotos ó 188 minutos de vídeo
  • 32GB:1280 fotos ó 376 minutos de vídeo
  • 64GB:2560 fotos ó 752 minutos de vídeo

Velocidad de escritura

El tercer aspecto que debes contemplar a la hora de comprar tu tarjeta de memoria es la velocidad de escritura. No te fijes solo en la velocidad de lectura, que es muchas veces el único dato que va a intentar resaltar el anuncio o el vendedor. Una velocidad de escritura rápida de los datos que registres con tu cámara (fotografías o vídeos) es lo que te interesa.

El problema va a estar en identificar la velocidad de escritura, porque han habido tantas nomenclaturas según el tipo de tarjeta y marca que a veces resulta complicado saber cuál es cuál. Al principio las podíamos reconocer gracias a un círculo con un número que indicaba la Clase de la tarjeta. Si era clase 10, por ejemplo, es que la tarjeta tenía una velocidad de escritura de 10 MB/s.

Más tarde apareció la letra ‘U’ (de Ultra High Speed) con un número dentro. Y desde 2017, han salido al mercado las Video Speed Class, que se identifican con una letra ‘V’ junto con un número al lado. Estas nuevas tarjetas son capaces de grabar vídeo a gran velocidad e incluso serán capaces de grabar vídeo de forma paralela. En la tabla comparativa de abajo puedes hacerte una idea de las equivalencias en cuanto a la velocidad de escritura y la nomenclatura que hemos ido conociendo estos últimos años.

Ten en cuenta que la velocidad de escritura nominal de la tarjeta no garantiza que tu cámara vaya a grabar los datos a esa velocidad. Muchas veces la limitación de velocidad está en la propia cámara. Éste sería un esquema simplificado de cómo funciona la grabación de datos en la tarjeta SD de una cámara:

¿Qué velocidad mínima debería exigir? Para no tener retraso ninguno en el repetidísimo gesto de hacer una foto y revisarla en la pantalla medio segundo después, la velocidad que deberíamos exigir a una cámara media que pese 25MB/foto o que grabe en 4K, serían unos 45MB/s de escritura. Y hasta 90MB/s si solemos trabajar en ráfaga o con cámaras de súper alta resolución.

Cómo leer la información de una tarjeta

La seguridad

El último factor a tener en cuenta es la resistencia y durabilidad de nuestra tarjeta. Esto abarca tanto el número de lecturas/escrituras mínimas garantizadas por el fabricante como la resistencia de la tarjeta en sí. Una tarjeta debería resistir caídas accidentales, algún fortuito chapuzón e incluso ser resistente a la radiación. 

Los modelos de gama alta de tarjetas vienen preparados para las altas exigencias de todo fotógrafo. Y los fabricantes con más recorrido en este campo como sonLexar o SanDisk, aunque Samsung está metiendo el pie a gran velocidad. La gama profesional de cualquiera de ellas sería una apuesta segura para nuestro equipo.

Cómo cuidar tu tarjeta de memoria

Comenzando por mantener al día el firmware de nuestra cámara, formatear la tarjeta en la cámara antes de empezar a usarla y no borrar las imágenes directamente en ella, que ya habrá tiempo al revisar las imágenes tras pasar los datos al computador (algo que debes hacer cuanto antes). 

Otra cuestión importante es asegurarnos de que la cámara no se apague por accidente o porque se agote la batería cuando estás grabando datos en la tarjeta. También es bueno no llenarla demasiado. 

Por último, si sufres algún problema con ella debes dejar de usarla inmediatamente (y más tarde intentar recuperar los archivos). Además, es aconsejable emparejar tarjetas con cámaras, es decir, utilizar una misma tarjeta que ya hayas comprobado no da problemas con tu cámara, en vez de estar cambiando constantemente de tarjeta.


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