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La fotografía como diálogo, entrevista a Rafael Sanz

Entrevistamos a Rafael Sanz, uno de nuestros instructures y director de SieteFotógrafos para que tengas la oportunidad de conocerlo mejor.

Nos sentamos en el balcón de SieteFotógrafos mientras Rafael se fumaba un cigarrillo. Llevábamos varios días sin ver el sol, así que decidimos aprovechar que se había dignado a aparecer. Rafael fundó Audiovisuales Minacuro en el 2012 y ha sido el director de SieteFotógrafos desde el 2014. Además de ello, ha expuesto su trabajo en la Universidad de Nariño y en la Galería de Casa Tinta con diferentes proyectos fotográficos. 

Después de varios años al frente del proyecto de SieteFotógrafos, quise saber la importancia de una escuela de fotografía en Colombia, a los cual Rafael respondió:

Creo que lo primero que hay que hacer es definir qué es una escuela de fotografía. Hay diversas maneras de entender el concepto escuela, la que a nosotros más nos gusta es la que no solamente trabaja con la cátedra, sino también con la experiencia, con la vivencia, con que el estudiante pueda también encontrar sus propias respuestas. El concepto tradicional de escuela me parece muy sesgante porque terminas haciendo lo mismo que hace tu instructor. En SieteFotógrafos queremos que puedas descubrir tu propio lenguaje, que a partir de muchos perfiles de profesores, estudiantes, referentes, técnicas y formas de trabajar logres ampliar tu perspectiva, sobre todo porque cuando llegas a una escuela es porque quieres estar ahí y deseas ampliar tu conocimientos frente a un campo específico. 

Creemos que la escuela debe ser teoría en acción, por eso hablamos mucho de que parte de nuestra filosofía es aprender teoría y la importancia de ella, pero igual necesitamos practicar y aprender a trabajar con ella desde la acción. Nosotros no entramos a competir con la educación formal, porque lo que buscamos es ampliar la perspectiva de nuestros estudiantes. Por ejemplo las escuelas de filosofía de la antigua Grecia estaban basadas en el dialogo sobre un tema, por eso para nosotros son tan importantes las tertulias, porque allí podemos compartir y reflexionar sobre un tema particular. 

El taller que más se acerca al concepto de escuela es el de Entrenamiento Visual, si te fijas no es un curso que tu tomas y se acaba. En este taller tu llegas, lo viste y al año siguiente repites, vuelves a trabajar y la experiencia es completamente diferente, allí incluso el instructor está en proceso de aprendizaje. Otros talleres son un poco más tradicionales porque el mismo tema lo exige, que es lo que pasa con el Taller Integral donde aprendes técnica fotográfica, manejo de cámara, composición, iluminación, ese tipo de cosas. 

Para Rafael la escuela y el proceso de aprendizaje debe ser un dialogo constante entre los instructores y los estudiantes. Esta propuesta no suele ser muy común en Colombia, teniendo en cuenta que la mayoría de los espacios de enseñanza tienen como ideal que el profesor transmita su conocimiento al estudiante. Este tipo de iniciativas requieren un cambio de mentalidad en la sociedad colombiana, lo cual implica saber sobrellevar diversos retos a la hora de sostener un espacio como SieteFotógrafos.

Por este motivo, le pregunté a Rafael acerca de los retos que implica una propuesta como la de SieteFotógrafos; él me dijo:

Hay retos de todo tipo: financieros, de innovación porque no puedes copiar una estructura tradicional de funcionamiento, flexibilidad para lograr crecimiento, conservar un orden suficiente para que las cosas funcionen, mantener el norte.

El norte en SieteFotógrafos es tener un crecimiento y mantener vigente el concepto de escuela, porque sería mucho más fácil adaptarse y convertirse en una escuela tradicional y esa no es la idea. Creo que el reto más grande es conservar ese norte, es decir conservar la filosofía de escuela que manejamos en 7F

Otro reto es que la gente conozca esta alternativa y sepa y entienda la diferencia con respecto a la educación tradicional, que la gente descubra ese valor agregado que existe. Las personas lo sienten mucho y lo viven cuando ya están dentro de la escuela. Es cuando viven los talleres, participan de las tertulias, reciben material de apoyo y conocen la dinámica interna de la propuesta que entienden de qué se trata. Pero también es un reto gigante hacer que la gente de afuera lo sepa antes de entrar, que se enteren de ello antes de acercarse a nosotros. 

Con los instructores es un proceso que también hay que tener en cuenta, cuando llegan inicialmente suelen tener una concepción más formal de lo que es para ellos enseñar. Pero para nosotros es importante que ellos también se empapen de esa filosofía y que la sepan transmitir a la gente.

Una de las pasiones de Rafael son los viajes y la fotografía como excusa para realizarlos. Por este motivo, creó las Expediciones Fotográficas, por medio de las cuales ha logrado compartir su pasión de conocer diversos lugares del mundo, fotografiarlos y conversar con personas de culturas diferentes a la suya. Al mirar sus fotos existe la posibilidad de conectar con los espacios y personas que en ellas aparecen, permitiéndole al observador entrar en ese diálogo. 

Esto me llevó a querer saber un poco más de su trabajo fotográfico, por los cuál le pregunté ¿qué deseas contar con tus fotografías? ¿cómo sabes qué capturar?

La fotografía para mi es el medio de contar cosas que a mi me gustan. Me interesa mucho la vida misma, me gustan mucho las diferentes culturas y las diferentes formas de ver la vida. La fotografía se convierte en la forma de descubrir el mundo. Por eso para mi es el ejercicio de ver las cosas de una manera diferente. A mi no me gustan las fotos que se ven bonitas y ya, sino que también lo veo como mi trabajo personal en el cual tengo la excusa de conocer otras ciudades, personas, formas de vivir, se me vuelve en un ejercicio filosófico de tratar de entender la vida y darle sentido. 

Me gusta mucho interactuar con la gente y la fotografía para mi se vuelve un pretexto. Si yo estoy de viaje no voy robando fotos y ya, sino que voy conociendo gente. Combino un poco mi forma de acercarme a las personas, a veces les hablo antes de tomar la foto, mientras que hay otras que las tomo enseguida y luego trato de tener interacción con la persona. Allí funciona la cámara como una forma de decir “ey, te tome una foto, mira te la muestro” y después charlamos un poco, te relajas y te vuelvo a tomar más fotos. 

Hay cosas que se vuelven muy documentales, donde yo no estoy alterando nada. En ese sentido también hago fotos donde no pido permiso y me gusta hacerlo, porque siento que logro tener autenticidad en la escena con respecto a mi forma de ver. Me gusta mucho cuando logro capturar la naturalidad y el contenido orgánico que no es posado en una situación particular que logré captar. 

No me gusta ver las imágenes de forma suelta, me gustan las series fotográficas donde puedo contar historias y la fotografía se convierte en una herramienta para hacerlo. Cuando te vas de viaje a tomar fotos lo primero para lo que te sirve la fotografía es para captar el viaje como tal y vivirlo de una manera diferente porque te obliga a estar más alerta, los sentidos se despiertan de otra forma, mucho más de lo que se despiertan como turista normal. Cuando uno está en la ciudad en la que vive, uno pasa por la misma calle millones de veces y a veces le pones atención a algo que no habías visto antes, pero por lo general las cosas pasan de largo. En cambio de viaje estás alerta y con la cámara mucho más. 

Antes de viajar planeo lo que quiero fotografiar, los lugares a los que quiero ir, investigo que han hecho otras personas, busco referentes, trato de conocer un poco más de la cultura, aprendo algunas frases y palabras del lugar al que voy a llegar. No voy a aprender el idioma, pero al menos voy a intentar saber algunas cosas, lo cual te ayuda a conectar con las personas con las cuales te encuentras. Trato de hacerme una idea de lo que voy a hacer antes de realizar el viaje. 

Igual también es importante ser flexible porque a veces pasan cosas que uno no había pensado o planeado, pero que en el momento de vivirlas uno debe saber aprovecharlas y saber qué hacer para capturar la imagen. De nuevo es importante no perder el norte de lo que uno quiere hacer, pero dejarse sorprender es muy importante también. 

Para saber qué capturar me guio mucho por cosas que me llamen mucho la atención y que me despierten algo por lo visual y por lo emotivo, debe existir algún tipo de conexión emocional, no puede ser netamente técnico. Las fotos que más me gustan es porque ha existido alguna conexión emocional con la situación o las personas que en la imagen aparecen. Estas son fotos que van más allá de la estética, tiene un ‘yo no se que’, como un aura que hace que para mi se vuelvan más valiosas. 

Ahondando un poco más en el trabajo de Rafael quise preguntarle acerca de su estilo, a lo cual él comentó:

El tema del estilo es algo peligroso porque implica que uno comienza a hacer muchas cosas similares. Tiene una doble línea interesante, a veces he peleado con el tema, otras veces no tanto. Siento que más que hablar de estilo yo hablaría de mi forma de hacer fotografía, pues esta habla mucho de mi mismo. Trato de que las cosas que quiero mostrar con mis fotografías indirectamente terminan contando más de mi que de lo que estoy contando. Creería que si tratamos de decir que a esto se refiere el estilo, entonces mi estilo tiene que ver con el cómo cuento lo que quiero contar y cómo inevitablemente termino contando de mi allí. 

La parte humana me parece importantísima, ya se vuelve casi un ejercicio antropológico y esto me gusta y me interesa. Con respecto a la técnica tengo temporadas en que trabajo de una forma, pero eso no siento que sea lo que me define, porque si el día de mañana hago una propuesta diferente, es justamente porque veo algún tipo de conexión emocional que lo exige. No me gustaría casarme con una única manera de hacer las cosas. Por eso siento que puede ser riesgoso el hablar de un estilo.

La fotografía se ha ligado con la objetividad desde su nacimiento. Pero la verdad es que la fotografía es subjetiva por naturaleza porque estás tomando decisiones constantemente de qué mostrar y qué no. Creo que la forma de contar una realidad es la evidencia de una forma de ver el mundo. Por eso a veces trabajo sin cámara, pues esto me permite entablar relaciones con las personas y generar confianza. No siempre la cámara te permite acercarte, pues la gente desconfía de ella, pero cuando ya conoces a las personas que quieres fotografiar se vuelve de nuevo en una herramienta para conectar y eso es lo que a mi me interesa.

Por último, quise saber algunos de los referentes de Rafael, pues creo que la forma en la que un fotógrafo se nutre tiene una gran relación con el tipo de imágenes que crea. Esto es lo que él me respondió:

Fotografía es una forma de trabajar, pero también es bueno ir más allá. Algo que le digo a mis estudiantes es que nosotros tenemos la falsa idea grecorromana de que la inspiración es esa musa que llega y te ilumina. Pero la verdad es que cuando tu tienes un proceso creativo estas viviendo eso, un proceso, esto implica que te toque trabajar una idea. Entre más bagaje tu puedas tener es mejor para ti porque tienes más referentes. 

La fotografía tiene una historia muy corta como tal, la pintura tiene una historia muchísimo más larga, lo cual te permite tener más referentes y ampliar tu perspectiva. Por eso me gusta abordar desde la pintura y desde otros campos del arte. Entre más expresiones artísticas y culturales consumas, entre más abras tu bagaje cultural mejor va a ser para ti.

Referentes en Fotografía

Steve McCurry: él hace fotografía de viajes, sigo su trabajo porque hace parte de mi fuente de inspiración.

Henri Cartier-Bresson: Me encanta no sólo por el tipo de fotos que hizo, sino por su forma de concebir a la fotografía y al mundo como tal. Él hacía fotografía de calle. Su frase “no me interesa la fotografía me interesa la vida” se refleja en sus imágenes, por eso lo admiro muchísimo.

Leo Matiz: fotógrafo colombiano. Me gustan mucho los instantes, la naturalidad, su forma de contar el mundo y lo que vivía y esa conexión que existe como fotógrafo y fotografiado me parece espectacular.

Referentes en Pintura

El Barroco en general, es un movimiento que me encanta. Me gusta por el claro oscuro, el dramatismo, la luz para generar escenas dramáticas y narrar algo que va más allá de la pintura. Me gusta todo lo que logran expresar con la pintura. 

Caravaggio: pintor italiano del Barroco y el Renacimiento

Rembrandt: fue un pintor y grabador neerlandés.

Movimientos como el expresionismo y el impresionismo también me gustan un montón

Van Gogh: pintor neerlandés. Él está entre el expresionismo y el impresionismo. Entre el tema del momento y la emoción, reflejar ese tipo de cosas que pueden ser muy difíciles de contar por medio de la pintura. 

Referente en Cine

Stanley Kubrick:  director de cine, guionista, productor y fotógrafo estadounidense.

Referentes en teoría fotográfica, filosofía y literatura

Roland Barthes: filósofo, escritor, ensayista y semiólogo francés. Todo fotógrafo debería conocerlo y trabajarlo “La cámara lucida”. Él habla de la fotografía y la muerte y como están relacionadas, para mi esta relación es fundamental, habla de la imagen más a fondo. Me ha influenciado conocer estas obras y estos procesos. 

Walter Benjamin:  filósofo, crítico literario, traductor y ensayista alemán.

Para ver más del trabajo de Rafael

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