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Entrevista a Paola Rojas

Entrevistamos a Paola Rojas, fotógrafa y directora de arte colombiana, quien es reconocida por su trabajo artístico lleno de cuerpos y colores.

Fotógrafa y directora de arte colombiana. 

A través de la fotografía conceptual busca explorar las distintas maneras que existen de narrar el cuerpo, el sexo y la identidad con un enfoque transgresor.

Su trabajo ha sido expuesto en países como Corea del sur, España, México y Argentina, y publicado en portales como Vice, PlayGround, Fubiz, entre otros. Ha trabajado con marcas como Editorial planeta, Nike y Durex.

¿Cómo representar la sexualidad a través de la fotografía?

He representado la sexualidad a través de mi experiencia personal, lo cual a veces puedes ser una perspectiva muy cerrada porque nace de lo que yo vivo. Pero he intentado ponerme en los zapatos del otro a pesar de saber que es difícil hacerlo porque no vivo lo que otros viven. 

Creo que es importante aprender a ver un poco más allá de lo que nos han enseñado; es necesario deconstruirse y romper estigmas que uno tiene hacia su propia sexualidad e intimidad. Por eso se vuelve esencial aprender a romper estigmas en relación a lo que está afuera, es decir, revisar lo que uno piensa y saber si es un pensamiento propio o un pensamiento impuesto. Esto es lo primero que uno debe hacer, lo digo porque hay muchos fotógrafos que hacen una oda a la sexualidad, pero tienen los mismos preceptos de hace 30 años en donde el cuerpo es sólo un objeto de deseo.

¿Cómo ha cambiado tu relación con el cuerpo tu trabajo fotográfico?

Los conceptos de aceptación y de empoderamiento de volvieron conceptos muy amplios y vagos al definir la relación con el cuerpo de una persona. Creo que el concepto de cuerpo es más amplio de lo que pensamos. Antes lo entendía como estar flaco, gordo, saludable, no saludable. Pero en mi trabajo he conocido personas que lo ven distinto y eso me ha ayudado a ampliar mi idea de cuerpo. En el arte a veces lo veo como una materia y no como un cuerpo sexuado, lo cual me ayuda a verlo de otra manera. 

Mi trabajo me ha permitido verme. En mi adolescencia estuve en una iglesia cristiana donde tuve toda una educación sobre el tema del cuerpo y la intimidad. Al tiempo aprendí que tenía dismorfia corporal, es decir que veo mi cuerpo de una manera diferente a como lo ven los demás. Por ejemplo, un día me puedo ver de una manera y al otro día me puedo ver de otra. También sucede que uno se ve en relación a otras personas, pero con la fotografía pude comenzar a verme y a documentarme, por lo tanto pude comenzar a verme en relación a mi misma y no a los demás. 

La visión de mi misma me ayuda a encontrar estrategias para verme mejor y sentirme mejor. Creo que es importante verse a uno mismo con más compasión y aceptar un poco más el cuerpo. Yo sigo luchando con el tema, el trabajo fotográfico no me ha permitido cambiar del todo mi percepción, pero ahí voy. Al fotografiar a otras y otros me di cuenta que todos tienen inseguridades, a pesar de ser los modelos más top del mundo.

¿Cuál es la importancia del uso del color?

El color, antes de suplir una necesidad de comunicación es un gusto personal. Estamos acostumbrados en la academia a justificar nuestras decisiones, pero la verdad no creo que este ejercicio sea del todo necesario. Para hacer algo todo pasa primero por mi gusto personal. Esto me ha llevado a explorar desde una parte más investigativa todo el tema del color en mis imágenes.

Me gusta mucho el color y en mi obra comienza a ser un vehículo de comunicación. Uso el color en el cuerpo, en la piel, para volverlo en una fantasía. Esto lo hago porque el color cambia la atmósfera y logra crear las fantasías sin tanto esfuerzo.

¿Por qué post-producir con la imagen impresa? ¿Qué te permite lograr con la fotografía?

Surgió como un experimento. Quería hacer un fotomontaje, pero en digital no lo podía hacer bien por las luces y las sombras de la imagen. Entonces decidí imprimir la fotografía e intervenirla. En los talleres que he dictado me di cuenta de que tener la foto impresa es muy útil porque le pones un acetato encima y luego le estrellas un tomate, si no te gusta quitas el acetato y ya está.

Todo este proceso te permite explorar la imagen, pensar la foto en plástica. Además tienes la posibilidad de pensar y repensar lo que quieres hacer, lo cual te permite resignificar la imagen dependiendo de qué le pongas encima. Entonces la imagen no se queda en ser buena o mala, sino que puedes explorar y darle un nuevo significado una y otra vez, pues tienes la foto de manera tangible. 

También suple una necesidad técnica, porque en digital no voy a poder poner el jugo del tomate ni las semillas como tal. Por eso creo que me sirve para crear imágenes con un lenguaje fotográfico pensando de manera más consciente qué le voy a poner encima, cosa que no pasa en un set de retrato.

Hay fotos que se me ocurren que no sería posible hacerlas con todo en el estudio, así que imprimiendo la imagen puede ir más allá. Además, cuando la imprimo puedo poner encima objetos y jugar con el tamaño de las cosas, que a veces en la vida real no es posible logralo. Por ejemplo, en una foto utilicé un “pipi de payaso” con la foto impresa; si lo hubiera usado en el set no habría salido tan bien por el tamaño del dulce, se hubiera visto muy mal, pero con la foto impresa se ve más verosímil.

¿Cómo definirías tu estilo?

En este punto de mi carrera podría decir que es colorido y visceral.

¿Cuál es la importancia del autorretrato?

Es importante en mi vida y en mi trabajo porque me ayudó a superar una limitación. Para poder hacer lo que quería me tocó usarme a mi misma, sobre todo porque no tenía más posibilidades en ese momento. Luego se volvió un proceso personal, el cual me ayudó a hacerme responsable de lo que quiero hacer, pues no tengo más cuerpos, pero tengo el mío. Esto hizo que mi trabajo fuera lo que es hoy. 

También creo que los autorretratos nos permiten vernos de una manera diferente a la selfie. A veces me veo sexuada y otras me veo frágil, así que tomarme autorretratos me ayuda a explorar mis facetas y salir de la obsesión de la selfie. Además, en un autorretrato vale que salga un gordo porque allí cabe, lo cual, nos ayuda a vernos y documentarnos de forma diferente.

¿Cómo trabajar con los modelos?

Cosas básicas son el respeto por sus cuerpos, el espacio personal y las emociones que puedan surgir en un sesión.

He trabajado con influencers y con personas que se toman fotos por primera vez. Hay mucha vulnerabilidad en el proceso y como fotógrafa tienes mucho poder frente a los modelos. Esto hay que respetarlo. También es bueno permitirse ser vulnerable y tratar de ponerse en la vulnerabilidad del otro. Quitarse un poquito de ese poder que trae consigo la cámara. Por eso es necesario hacer entender al otro que el espacio es seguro y que uno también es vulnerable.

Igualmente es bueno dejarse llevar. En fotografía queremos que todo sea cuantificable y eso le quita lo divertido a trabajar en estos temas. Creo que el retrato es una de esas artes que no podemos cuantificar. Es un espacio de conexión con el otro y que no se puede poner en un tutorial.

¿Cómo manejas la luz en tus fotografías?

La trabajo de dos maneras. Una es cuando se me ocurre una foto y trato de recrear un tipo de luz que vi en otra fotografía, en otras palabras a veces utilizo referente. En otras ocasiones utilizo un esquema de iluminación con el que empiezo a trabajar, pero después comienzo a quebrar ese esquema jugando con la luz. Parto de algo hecho y después lo quiebro, lo cual me ayuda a trabajar con los opuestos del deber ser y la experimentación.

¿Cómo es tu exploración con los objetos?

Los objetos son recursos creativos de la obra. Desde el objeto hasta los colores y el tratamiento de la piel son recursos. Comienzo con cosas que me gustan y trato de no tener ningún juicio de valor hacia ellas. Normalmente compro diferentes objetos que me llaman la atención y comienzo a explorarlo sin juicio, voy dejando que algo salga. Luego le tomo un foto y la imprimo o lo anoto en una libreta. Lo almaceno como recurso. Me pasa mucho que lo utiliza después de un año de adquirido. Cada objeto es una exploración de largo aliento. Todo es un recurso creativo y entre más recursos tenga más puedo jugar.


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