fbpx

¿Cómo elegir un buen trípode?

En este artículo te damos algunos consejos para que escojas el mejor trípode para tu cámara y tu trabajo.

El trípode es un complemento esencial para tu cámara. Dado que gracias a él vas a poder hacer fotos sin preocuparte de los tiempos de exposición en condiciones en las que de otro modo te saldrían movidas, y en aquellas fotos en las que también quieras salir tú a pesar de ser la persona que toma la foto.

Lo más importante en un trípode es que este sea estable. A partir de ahí, en el momento en que empieces a comparar trípodes verás que te surgen muchas dudas: si debe ser de aluminio o de carbono (o algún otro material), si las patas deben tener más o menos secciones, para qué sirve la columna central, los distintos tipos de rótula disponibles, el tipo de pies de las patas, los cierres, etc.

Por ello, en este artículo te contaremos un poco de los aspectos que debes tener en cuenta para elegir un trípode según tus necesidades.

¿Por qué necesitas un trípode?

Hay muchas situaciones en las que podrías estar necesitando un trípode y no lo sabías. Estas son algunas de ellas:

  • Para aumentar la nitidez y la profundidad de campo en tus fotos independientemente de la luminosidad de la escena.
  • Para afinar en la composición de tus fotografías, ajustando muy bien el encuadre.
  • Para ganar calidad en tus fotografías utilizando un ISO bajo.
  • Para poder hacer HDR, time lapses y otras técnicas fotográficas en las que requieras realizar varias exposiciones con el mismo encuadre.
  • Para poder hacer tomas de larga exposición, por ejemplo, para crear el efecto seda en el agua.
  • Para fotografía nocturna, haciendo fotos por la noche a elementos como la luna, las estrellas, paisajes nocturnos o lightpainting.
  • Para hacerte autoretratos o fotos de grupo en las que también tú estés presente.
  • Para hacer fotografía macro (flores, insectos, etc.).
  • Para hacer fotos en posiciones o ángulos complicados.
  • Para hacer vídeo eliminando vibraciones y movimientos en la cámara.

Las partes de un trípode

  • Las patas: Pueden estar fabricadas de distintos materiales. Los más habituales son aluminio y carbono.
  • La cabeza o rótula: Es lo que te permitirá ajustar la posición de tu cámara a la hora de encuadrar una vez hayas fijado el trípode en su posición. Las más comunes son las de bola y las “pan-tilt”
  • La columna central: No todos los trípodes la tienen. Es un elemento para alargar la altura del trípode, y, en el caso de ser descentrable, para trabajar determinados tipos de fotografía como la fotografía macro. Muchos modelos tienen un gancho en la parte inferior para poder colgar más peso en el trípode y aumentar así su estabilidad.
  • Los pies: La terminación de las patas puede ser diferente en función de nuestras necesidades. Lo más frecuente es que sean de goma o de punta metálica (o una combinación de ambas). La goma ayudará a que el trípode no se resbale en superficies lisas.

Qué debes tener en cuenta

Máxima carga que puede soportar

Lo más importante, en lo que debes fijarte es en la capacidad de carga del trípode y de la rótula. Lo ideal es que aguante un poco más del peso de tu equipo. Ten en cuenta que el peso de tu cámara está determinado por el cuerpo de la cámara y por el objetivo que montes, y pueden darse situaciones en las que incorpores algún otro accesorio al conjunto como un flash.

Una buena recomendación es calcular el peso de tu cámara con el objetivo más pesado que tengas y multiplicarlo por dos. Así podrás saber la capacidad de carga que requiere un trípode según tu equipo

El peso del trípode

El peso del trípode es una característica fundamental teniendo en cuenta que vas a tener que llevarlo contigo durante mucho tiempo. En algunos casos deberás cargar el trípode contigo de un lugar a otro, por lo cual es importante que no compres un trípode tan pesado porque puede volverse un dolor de espalda para ti, literalmente.

Por lo general, los trípodes de carbono son más ligeros que los de aluminio (y más caros), pero cuando estés mirando las características, comprueba el peso final del conjunto independientemente del material del que estén hechos.

Columna central

Puede ser fija o girar sobre sí misma para dejar la cámara a ras del suelo. Si practicas la fotografía macro agradecerás esta característica. Cuando la columna es fija debes fijarte en la altura de trabajo, pues debería permitirte hacer fotos de pie, sin forzar la posición. Y para ello tienes que contar la altura del trípode con la rótula y la cámara puesta sobre él, de modo que el visor quede a la altura de tus ojos.

Idealmente, en trípodes con columna central no descentrable (los que se usan comúnmente en fotografía de paisajes) la altura hay que medirla con la columna central bajada del todo, porque en cuanto más subas la columna, más inestabilidad tendrá el trípode. Esto le transmite vibraciones a la fotografía, sobre todo con objetivos pesados.

El tamaño plegado del trípode

Si vas a viajar con él o caminar con él grandes distancias, también puede interesarte tener en cuenta cuánto mide una vez plegado. Esto dependerá de la altura del trípode abierto y del número de secciones.

El tamaño del trípode plegado será mayor o menor en función de la altura total del trípode una vez abierto, y del número de secciones de sus patas. A más secciones, más pliega, pero más puntos de posible inestabilidad puede tener.

La rótula del trípode

Además de por el peso soportado, las rótulas de los trípodes se suelen clasificar por la forma que tienen para ajustar la posición final de la cámara. Los dos tipos de rótulas más usados son las de bola y las de 3 ángulos de giro (3D).

  • La de bola tienen un punto de control único para bloquear y desbloquear el movimiento. De este modo, puedes regular la posición con un solo control, pudiendo usar solo una mano con la rótula y usar la otra mano con la cámara, consiguiendo mucha rapidez en el manejo.
  • Las 3D en cambio disponen de 3 puntos de ajuste que permiten ajustar por separado los 3 ejes. Son muy precisas e ideales cuando dispongas de tiempo suficiente para realizar los ajustes, lo que las hace muy interesantes en fotografía de arquitectura o de estudio.
Pies

Esta es la parte que se apoya sobre el suelo. Es recomendable que sean de goma, pues esto ayuda a que no se deslice en superficies lisas. También son útiles los pies con clavos para que se agarre bien sobre superficies resbaladizas como el hielo.

Gancho

Si sueles hacer fotos a menudo con viento, el gancho a final de la columna central te permitirá colocar un peso adicional para aportar mayor estabilidad.

Nivel de burbuja 

Necesarios para alinear la cámara con el horizonte. Los hay para encontrar un nivel general o de tres niveles que sirven para una nivelación más precisa en distintos planos.

Quick release

El quick release es un mecanismo para la extracción rápida que suelen tener las rótulas a partir de un trípode de determinado nivel. El quick release se atornilla a la base de la cámara en la rosca al efecto, de modo que luego se puede anclar y desanclar la cámara al trípode sin necesidad de enroscar y desenroscar directamente la cámara y el trípode.

Tipos de trípodes según su uso

Trípodes ligeros de gama baja (todo en uno)

Suelen estar fabricados en aluminio y plástico. El cabezal y las patas forman un todo (todo en uno), no se pueden separar ni intercambiar con otros modelos o piezas.

Trípodes ligeros de viaje de gama media y media alta

Tienen una construcción más robusta, con más partes metálicas o de materiales resistentes. Buscan el equilibrio entre estabilidad y ligereza (peso y tamaño para transporte). Dependiendo del modelo y/o la gama pueden ser trípodes todo en uno (no se puede intercambiar la rótula) o con cuerpo independiente. A medida que subimos en gama la mayoría permiten intercambiar rótula.

Trípodes de carga media (gama media y media alta)

Son trípodes que soportan equipo más pesado, por ejemplo para trabajar con grandes teleobjetivos en la naturaleza. También buscan el equilibrio entre estabilidad y portabilidad, pero dando más énfasis si cabe a la estabilidad. Casi todos los trípodes de estas gamas se venden por separado con respecto a la rótula.

Trípodes de estudio

Suelen ser trípodes pesados y muy robustos, para aportar la mayor estabilidad posible. Son muy usados por ejemplo para grabación de vídeo.

Monopiés

Es una opción muy utilizada en fotografía deportiva y de naturaleza (aves, animales salvajes, etc.). El monopié soporta el peso de la cámara, aporta mucha más estabilidad que disparando a mano alzada (minimiza la trepidación aunque no permite disparar con exposiciones largas) y con respecto al trípode ofrece al fotógrafo mucha libertad de movimientos.

Trípodes de bolsillo

Son muy pequeños, de apenas unos centímetros de largo. Son perfectos para llevar a todas partes y permiten colocar la cámara sobre el terreno (sobre una roca, sobre el suelo, sobre una mesa…) aportando estabilidad y evitando que el equipo se ensucie o se dañe.

Trípodes flexibles (tipo Gorillapod)

Es un concepto bastante diferente. Las patas son flexibles o articuladas, de forma que se pueden ‘agarrar’ a postes, ramas, barras… aportando estabilidad a la cámara y puntos de vista diferentes a los de un trípode convencional.


Te invitamos a conocer nuestra tienda en línea para que adquieras los equipos y accesorios para tu cámara. Más información en el siguiente enlace: