); ga('set', 'forceSSL', true); ga('send', 'pageview');

Fotografía de Retrato, una forma de vivir eternamente

Fotografía de Retrato: una forma de vivir eternamente

Desde los orígenes del retrato hasta el día de hoy. Aquí te contamos un poco de su historia y qué debes tener en cuenta para capturar un buen retrato.

El retrato ha sido una de las expresiones artísticas con más trayectoria de la historia. Las personas han buscado grabar su imagen a través de diferentes medios y gracias a la fotografía ahora lo pueden hacer en cualquier lugar y momento.

Aquí te contamos un poco sobre su historia, tipos de retratos y algunos aspectos a tener en cuenta para crear un gran retrato.

Orígenes del retrato

Los seres humanos han buscado la inmortalidad de muchas maneras. A través de la historia se han creado metodologías, teorías, historias y mitos que aseguran la vida eterna. El arte ha sido uno de los medios de expresión de dicha necesidad, pues los artistas exploran y recrean la condición del ser humano.

El retrato ha sido una de las expresiones más recurrentes para llevarlo a cabo, pues permite expresar las cualidades físicas y la esencia de una persona. Éste surge en el siglo V a.C sobre las monedas de los reyes persas y, con el tiempo, se fue llevando a otros medios de expresión como la pintura y la escultura.  

Uno de los exponentes del retrato más importante es Rembrandt (1606-1669), pintor y grabador holandés reconocido por su prolifero trabajo. Alrededor de su vida creó alrededor de 40 autorretratos en diferentes técnicas, los cuales son considerados como una biografía única en la historia del arte. Rembrandt también es considerado como una de las primeras personas en ser consciente de su envejecimiento y documentarlo.

La fotografía de retrato sólo surge hasta el siglo XIX, debido a la creación de la cámara oscuraNicéphore Niépcedesarrolló un proceso químico que le permitió retener imágenes por medio de uso de la cámara oscura. Fue de esta manera como logró captura la primera fotografía después de ocho horas de exposición.

Igualmente, sólo hasta que se desarrollo el Daguerrotipo fue posible que la captura de imágenes de personas se popularizara, pues el tiempo de exposición era mucho menor al de la cámara oscura.

Nicéphore Niépce, vista desde la ventana en Le Gras

La fotografía de retrato

Hasta el siglo XIX los retratos habían sido un servicio artístico exclusivo para la aristocracia, pues estos tenían los medios para contratar a un pintor. Con el inicio de la fotografía las primeras personas en ser fotografiadas fueron cadáveres, pues eran los únicos humanos que podían permanecer quietos por largas horas. 

Luego, cuando la tecnología había avanzado un poco más, las personas importantes y sus familias iban al estudio de los fotógrafos para retratarse. Los tiempos de exposición de una fotografía se habían reducido de horas a minutos, por lo cual los fotógrafos tenían sillas especiales que ayudaban a los modelos a mantener la posición. 

Con el surgimiento del Daguerrotipo la fotografía de retrato se popularizó y se extendió a otras esferas de la sociedad. El tiempo de exposición había pasado a ser de 30 segundos y se podían reproducir una mayor cantidad de imágenes con una sola toma. La reducción en el tiempo de trabajo del artista hizo que los costos del mismo también disminuyeran, volviéndose en un medio mucho más accesible. 

Ya para finales del siglo XIX, surge la posibilidad de tomar fotografías con mucho más detalle y por fuera del estudio de fotografía. Dándole paso a la fotografía a color y luego a la fotografía digital en el siglo XX. Haciendo de la fotografía de retrato una actividad comercial y artística muy importante. 

Autorretrato de Girault de Prangey en el jardín (1860)

Tipos de fotografía de retrato

Documental: 

Este tipo de retrato es utilizado para narrar eventos históricos. Suele relacionarse con el fotoperiodismo, pues parte de sus objetivos es hacer que el observador conozca la situación social de personas de diferentes culturas. Por este motivo, en este tipo de fotografía suele prevalecer lo cotidiano, las historias de los protagonistas de la foto, la espontaneidad y la situación sociocultural de esta persona.

Publicitario: 

Este tipo de retrato busca representar un estilo de vida particular, con el fin de vender un producto, una marca o un servicio. Esto se lograr a partir de la recreación de una realidad posible para el consumidor, por lo cual se suele contratar a celebridades o personas importantes que permitan transmitir un mensaje particular. Además de ello, se trabaja de mano de diseñadores y expertos en publicidad para generar un mayor impacto con la fotografía.

Alegórico:

Este tipo de retrato busca exaltar o representar a una persona o situación en particular, con el propósito de describir y resaltar características que les favorecen. En la Edad Media y el Renacimiento era muy utilizado por reyes y personas de la aristocracia con el fin de inspirar autoridad.

Psicológico: 

Este tipo de retrato busca reflejar el carácter de la persona retratada. Capturar este tipo de retratos implica que el fotógrafo comprenda la personalidad del protagonista y logre reflejarla en una imagen, sin perder el contexto social y la época en la que éste vive


Tipos de planos para fotografía de retrato

Plano general: aparece todo el cuerpo de la persona, haciéndolo el plano más lejano.

Plano tres cuartos o americano: la persona aparece de las rodillas para arriba, acercándonos un poco más al sujeto principal.

Plano medio: se captura la imagen del torso para arriba. Este tipo de plano se utilizar mucho en la Fotografía de Moda.

Plano medio corto: la imagen se toma desde la mitad del pecho para arriba.

Primer plano: el o la modelo aparece de hombros para arriba, dándole más intimidad a la imagen.

Primerísimo primer plano: se abarca el rostro completo del modelo.

Plano detalle: en este plano se captura una pequeña parte del cuerpo o rostro del modelo. Como la distancia es tan poca permite expresar y contar historias sin ser una imagen explícita. 


Lo que debes tener en cuenta

El sujeto principal de tu imagen es lo más importante de la fotografía. Por este motivo debes darte el tiempo para conocer a la persona que vas a retratar, pues de esta manera podrás entender su lenguaje corporal, la potencia de su mirada, su día a día, su forma de sentir y su personalidad. 

Al conocer al protagonista que va a estar frente a tú cámara tendrás la posibilidad de decidir qué quieres contar sobre esta persona y cuál es la mejor manera de capturar su esencia. Por este motivo la composición de tu fotografía adquiere más importancia, pues debes tomarte el tiempo para explorar diferentes perspectivas, colores y planos.

No olvides que los ojos son la parte más expresiva del cuerpo. Si tu modelo no está mirando fijamente a la cámara debes darle un mayor espacio al lugar hacia donde la persona está observando. A esto se le llama la ley de la mirada, por medio de la cual podrás jugar con las perspectivas, el espacio negativo y planos de tu imagen.

Finalmente, recuerda que el color y la luz también hacen parte de la composición de tu fotografía. Muchos fotógrafos trabajan el retrato a blanco y negro, pues la escala de grises les permite evocar una sensibilidad diferente en la imagen gracias a la posibilidad de realzar texturas y detalles del protagonista. Las fotografías a blanco y negro también te dan la posibilidad de crear contraste y jugar con la luz.

Los retratos a color también te dan la posibilidad de resaltar diferentes elementos de la fotografía. Esto te dará la posibilidad de realzar algunos elementos y contar la historia de tú protagonista de diferentes maneras. Para decidir sí quieres mantener un retrato a color o a blanco y negro siempre puedes explorar editando la imagen y determinar cuál evoca de mejor manera la esencia de tu modelo. 

Referentes

Henri Cartier Bresson

Chris Schoonover

Jorge Panchoaga

Dorothea Lange

Steve McCurry

¡Comenta!

Los comentarios están cerrados.

WhatsApp chat
A %d blogueros les gusta esto: