Reminiscencia

Reminiscencia

por Marcela Samudio

Puedo buscar en mis recuerdos mil razones por las cuales me gusta la fotografía, pero la principal razón yace a solo unos pasos de mí, está presente los 365 días del año y me acompaña cada segundo de esos días, es mi gran apoyo y mi más grande orgullo.

Mi padre no es un gran conocedor de las artes, siempre ha tenido un gusto férreo por la música ranchera y las películas mexicanas, si en algún momento llegas a hablar con él del tema, te hablará de Vicente Fernández, su artista favorito. De mi padre he aprendido muchas cosas entre ellas su gusto por dejar una memoria en el tiempo sobre una etapa o lugar especial.

Aún conservo entre mis cosas la primera cámara que tuvimos, una Kodak Ektralite 400 acompañada de algunos álbumes, rollos sin revelar y negativos que han estado durante largo tiempo entre nosotros, y una de las cosas que no he sido capaz de botar a pesar de los irés y venires de la vida. Me trae grandes recuerdos, entre ellos el hecho de que mi padre no me dejara tomar fotos porque pensaba que iba a quedar con un mal encuadre.

Fue él quien me enseño como manejar una cámara con principios muy básicos, pero en su mirada y sus palabras he visto esa fascinación por dejar impreso en el papel cada ciclo de su vida, como si fuera necesario dejar una huella en el tiempo que nadie pueda borrar y que continuamente pueda recordar. Para él no es agradable que mantenga muchas de las fotografías en modo digital, constantemente me dice: “Marcela imprime las fotos” pero por casualidades de la vida jamás termino haciéndole caso.

Si me preguntas para mí que es  la fotografía, te diría que es poder dejar grabado en una imagen momentos, lugares, personas que tal vez nuestra memoria alguna vez olvide, pero que tan solo con devolvernos al baúl de los recuerdos y ojearlas por un segundo logremos recordar y vivir la sensación que produjo en nosotros aquel instante.

Vivimos bajo milésimas de segundo que no se repiten de la misma forma y con los mismos actores. Somos parte de un momento decisivo así como alguna vez lo afirmo Henri Cartier-Bresson.

Tiempo

Reloj de la Iglesia de San Francisco. Bogotá

Padre

Mi padre y su primera cámara Kodak

padre e hija

Mi padre y yo

camara rollo

Cámara Kodak Ektralite 400

Paisaje sopo

Paisaje desde el mirador del Parque Pionono. Sopo- Cundinamarca

personaje

Persona camino a Monserrate

cielo

Cielo resplandeciente

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