Atrapasueños

Atrapasueños

por Patricia Bojacá

Hace unos días estuve en Barichara, uno de muchos pueblos hermosos de Colombia, en esta visita conocí a muchas personas de lo cual considero es la parte más interesante de un viaje, porque te hacen pensar en donde estas y hacia donde quieres ir, al conversar con personas que no encontraras dos veces pero que en esencia comparten experiencias de vida; es acá donde aparece Diana.

La pregunta es ¿quien Diana…?, en nuestro alrededor encontramos muchas Dianas ya sea en nuestros trabajos, familias o conocidos, con esto surge otra pregunta ¿en algún momento sabemos quienes son?

La verdad yo creería que no; en mi viaje conocí un fragmento de la vida de Diana

aunque el tiempo que conversamos fue poco fue suficiente para saber que es una mujer que lucha por sus sueños, esto suena un poco cliché pero ella se ha ganado la vida tejiendo “atrapasueños” y tal vez por esto la vida le ha mostrado el camino por donde debe seguir para atrapar sus sueños.

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Ella es del municipio de San Gil, cerca de Barichara, allí conoció el amor y de este amor quedaron un hijo y la enseñanza que a través de la naturaleza se pueden hacer artesanías con la cual se abrió paso para llegar donde esta, sin embargo no todo le resulto fácil pero con perseverancia y con motores tan fuertes en la vida de cualquier persona como lo es su familia se consiguen las cosas. Me contaba que empezó a trabajar en la ferias locales con solo una mesa pequeña donde daba rienda suelta a su creatividad para crear piezas únicas como manillas y aretes con lo que encontraba a su alrededor, luego de pasar su momento en San Gil, se aventuró a buscar nuevas plazas donde dar a conocer su arte o como el nombre de su local lo dice Naturarte, fue como llego a una casa sobre la calle Real una de las principales calles en Barichara cerca a la iglesia de Santa Barbara donde hay gran afluencia de turistas.

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Para conseguir este local o cualquier local en este pueblo según me dijo no es fácil, porque tienes que ser de allá o ser recomendado por alguien del pueblo, Diana llego con su naturarte sin conocer a nadie a hablar con la dueña de la casa para que le arrendara una parte pequeña del local y posiblemente la dueña sintió el gran carisma de esta mujer que sin pensarlo acepto dejarla quedar.

Y desde ese momento ya hace 4 años que salió de San Gil se ha dado cuenta que si se trabaja con esfuerzo y amor siguiendo los sueños con el tiempo se hacen realidad.

La historia de Diana es la de muchos artesanos en nuestro país, que tienen que luchar por mostrar su arte representadas en piezas únicas y a pesar de todas las adversidades que en el camino se presenten, tienen en su mente y en su corazón la esperanza de seguir adelante, porque algo nuevo y hermoso les traerá la vida.

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